Al día siguiente, 31 de
marzo madrugábamos. Teníamos contratada una excursión para
todo el día denominada “Mahon y alrededores”. Partíamos en
autocar a las 8,30 horas. A la 7,45 estábamos desayunando en
el esplendido comedor, buffet muy surtido y el personal muy
servicial y amable. A Marisa la preparaban todos los días una
barrita de pan sin gluten que la permitió seguir son su dieta
sin problemas. Para la lactosa tuvimos que recurrir a nuestros
propios medios comprando en el exterior licuado de soja que
nos guardaban en lo frigoríficos del comedor y que nos
calentaban cada día en la cocina.
Salida puntual y de nuevo
parada en tienda de souvenirs junto a la carretera
(demencial). Nuestro guia se llama Alberto, un poco serio
quizás pero con un evidente conocimiento de Menorca y su
historia que junto con varias anécdotas nos fue descubriendo
poco a poco durante todo el trayecto.
Bajamos del autobús en la
estación de autobuses de Mahon, situada muy cerca del casco
antiguo de la ciudad hacia donde dirigimos nuestros pasos, no
sin antes indicarnos que a partir de las 12H y en un
establecimiento próximo donde vendían productos típicos de la
isla, estábamos invitados a una pomada. Continuamos con el
programa de la excursión dirigiéndonos hacia el casco antiguo
de la población.
Enseguida nos detuvimos
ante la fachada del Teatro Principal que es el teatro de ópera
más antiguo de España. Fue construido por el arquitecto
italiano Giovanni Palagi, siguiendo el estilo de los teatros
italianos del siglo XVIII y fue abierto al público en el año
1829. Su interior, en forma de herradura, le dota de una
acústica excelente. Ha sufrido diferentes transformaciones
para adecuarse a las necesidades de cada época, pero fue en el
2001 cuando, tras 5 años de reformas, se inauguró dotando al
teatro de nuevas tecnologías e instalaciones pero sin perder
su estilo Ochocentista. Actualmente, ofrece una programación
anual variada y de gran calidad. Continuamos nuestro recorrido
dirigiéndonos hacia el mercat de Peix (mercado de pescado) que
está situado en pleno centro de la ciudad que fué construido
sobre un antiguo baluarte del siglo XVIII y donde pudimos ver
la variedad de pescados de la zona que se vendían, algunos
totalmente desconocidos. Desde allí y a poca distancia se
encuentra la Iglesia del Carmen, la más grande de la Ciudad.
Fue fundada por la Orden de los Carmelitas, al igual que el
antiguo convento situado detrás del templo donde se conserva
su bello Claustro. Su construcción se inicio a mediados del
siglo XVIII y no fue finalizada hasta el siglo XIX. Es un
templo de estilo neoclásico en el que se guarda la imagen de
la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, muy venerada
por los habitantes de la población. Recorrimos su interior
mientras nuestro guía Alberto daba cumplida cuenta de varias
anécdotas. Los siguientes pasos nos llevaron al ayuntamiento
que se encuentra alojado en el interior de un bello edificio
del siglo XVII situado en la Plaza de la Constitución. Fue
reformado a finales del siglo XIX y su estilo es barroco
afrancesado. De sus orígenes conserva su fachada neoclásica,
en donde está situado el reloj. Junto al ayuntamiento se
encuentra la Iglesia de Sta. Maria que fué levantada en el
siglo XVIII sobre los restos de una antigua iglesia gótica del
siglo XIII y es uno de los monumentos religiosos más
importantes de la Ciudad. Es un templo de una sola nave
cubierta con bóveda de crucería y capillas laterales en cuyo
interior se guarda un monumental Órgano del siglo XIX que se
inauguró en 1810, hace ya más de dos siglos, y que está
considerado una obra excepcional por su calidad sonora y
mecánica. Tiene 4 teclados 3120 tubos sonoros de los que 197
son de madera y el resto de metal. Se ha tenido el acierto de
renovar en el 2011 su pavimento con mármol blanco. El
resultado es un bello mosaico no periódico que hace las
delicias del visitante. El solado es muy discreto, como si
quisiera revelar su secreto con timidez y lentamente. El
arquitecto ha usado los rombos áureos para hacer una estrella
de cinco puntas que resalta lo universal al tiempo que el
matemático relativista Roger Penrose decidió un día relajar su
mente bajando del estudio de los cielos al terrenal suelo.
Desde aquí hacia la plaza
de Bastio donde se encuentran las torres del Arc de Sant Roc
que son el último testimonio en pie del segundo anillo de
murallas y de paso una pequeña parada en el mirador del
convento de la Concepción desde donde se divisa una magnifica
panorámica del puerto. Aquí terminaba la visita guiada al
casco histórico. Nos despedimos del guía no sin antes
recordarnos la hora a la que debíamos partir con el autocar.
Nos dirigimos en primer lugar a través de la puerta-pasaje al
Parc des Freginal, zona verde con ajardinamiento moderno que
recicla su antigua división en huertos comunales y una vez
paseado por el interior de este remanso de paz regresamos al
autocar no sin antes pasar por el establecimiento de productos
típicos donde nos obsequiaron con algún dulce y un poco de
pomada.
Alrededor de las 13,30
horas partíamos por el sur de la isla hacia Punta Prima-Sant
Lluis donde parábamos a comer en un Hotel en plan Buffet
(pasable). Dos horas después proseguíamos nuestro viaje en
autocar bordeando la costa sur de la isla. Nuestra siguiente
parada nos sitúo en Binibeca, un pequeño pueblo de pescadores
construido en 1972 y, al ser uno de los lugares más turísticos
de la isla, se encuentra completamente restaurado. Sus calles
estrechas y sus casas encaladas (que parecen sacadas de una
postal) forman un laberinto en el que desearéis perderos
durante un buen rato. Aunque en un principio Binibeca da la
impresión de ser un parque temático, las casas están habitadas
y hay que guardar silencio como muestra de respeto. Dispone de
una playa de arena fina y aguas profundas. Además de esta
playa, en las cercanías se encuentran varias calas:
Biniancolla, Binisafuller, Biniparratx y Binidalí.
Dejamos la costa para
internarnos por el interior hacia la carretera central de la
isla camino del Hotel al que llegariamos alrededor de las 19
horas Después de subir a la habitación y cambiarnos de ropa
breve paseo por los alrededores del hotel hasta la hora de la
cena.