La celebración comenzó el sábado 6 de junio. Durante la mañana estuvieron invitados vecinos y amigos de los padres junto con sus familias. Por la tarde fue el turno de los amigos de Manuela y de sus compañeros del colegio. Sin duda, una jornada muy completa e intensa.
A nosotros, como familia más cercana, nos reservaron la celebración del domingo a partir de las doce del mediodía. Con este programa ya previsto, decidimos reservar dos noches en el Hotel Eurostars Gran Madrid, situado en Arroyo de la Vega, muy cerca del hipermercado Alcampo.
Salimos de Vilanova poco después de las siete de la mañana. Hicimos una primera parada a la entrada de Zaragoza y una segunda ya en la provincia de Guadalajara. Como resultado, llegamos al hotel poco antes de que nos permitieran realizar el check-in.
Tras un breve descanso, nos acercamos al Centro Comercial La Vega para tomar un pequeño refrigerio a base de pollo en Popeyes. De regreso al hotel, esperamos a que la fiesta de Manuela estuviera prácticamente terminada y entonces nos dirigimos a su encuentro. Todos estaban bastante cansados después de una jornada tan intensa. Tras saludarlos y compartir unos momentos con ellos, nos acercamos al Centro Comercial Plaza Norte, donde cenamos en un renovado Vips unas enormes ensaladas. Con ello dimos por finalizada la jornada y regresamos al hotel para descansar.
El domingo, después de desayunar estupendamente en la cafetería El Capricho, situada en la Avenida de España, nos dirigimos a casa de Manoli para saludarla y conversar un rato con ella. Al finalizar la visita recibimos un encargo de Andrés Jr.: debíamos comprar pan y cubitos de hielo de camino a la fiesta. Cumplimos la misión en un Alcampo del Parque Alegra.
Una vez llegamos al recinto donde la familia celebraba el cuarto cumpleaños de Manuela, todo transcurrió con normalidad y en un ambiente muy agradable. Comimos, bebimos, charlamos y vimos cómo Manuela abría sus numerosos regalos. La celebración se prolongó hasta casi las ocho de la tarde.
De regreso al hotel nos tomamos un breve descanso y, más tarde, salimos caminando hacia el centro de Alcobendas con la intención de despejarnos un poco y encontrar algún lugar tranquilo donde tomar algo fresco y recuperar energías. Lo conseguimos en la terraza de un establecimiento que ya conocíamos de otras visitas: el Café Grill La Luna. Después de un agradable rato, regresamos tranquilamente al hotel hacia las once de la noche.
El lunes madrugamos para abandonar el hotel y poder acompañar a Manuela y a Tania hasta la entrada del Colegio Valdepalitos, situado a unos novecientos metros. Recorrimos el camino sin prisas junto a Tania, Manuela e Indira. Allí esperamos hasta que Manuela entró en clase y, a continuación, decidimos desayunar nuevamente en la cafetería El Capricho.
Después nos despedimos de la familia y aprovechamos el tiempo libre hasta nuestra cita de mediodía con Miguel y Mari Jose en el Centro Comercial La Gran Manzana. Nos encontramos a la hora convenida y compartimos una agradable comida en el Vips del propio centro comercial. Al terminar, tuvieron la amabilidad de acercarnos hasta el lugar donde teníamos aparcado el coche.
Tras despedirnos hasta una próxima ocasión, emprendimos el
viaje de regreso a Vilanova hacia las tres de la tarde. Hicimos una parada en el Área 103, otra en Pina de Ebro y, finalmente, llegamos a casa alrededor de las diez de la noche.Así concluyó esta breve pero intensa escapada a Alcobendas, cuyo principal objetivo fue acompañar a Manuela en la celebración de sus cuatro años. Un fin de semana familiar lleno de encuentros, conversaciones, risas y buenos momentos que quedarán en nuestro recuerdo.




