En el siglo pasado los balnearios registraron un enorme auge, que se
debía no ya solo a sus virtudes terapéuticas, sino también a una
forma de veraneo o lo que hoy en día llamaríamos cultura del ocio.
Balneario, como la etimología aclara, viene del latín “balnearuis”, relativo a los baños. El balneario tiene unas raíces muy antiguas, ya lo usaban los griegos, romanos y árabes.
Es a partir de más o menos 1850, la hidrología médica hizo grandes avances y es cuando empiezan a construirse los suntuosos balnearios que hoy vemos, algunos ya cerrados y otros en funcionamiento. El uso de los balnearios fue todo un acontecimiento social, adquirieron renombre sus instalaciones.
El Balneario hay considerarlo como un estímulo para la salud bien sea por la clásica medicación hidrológica o por la tranquilidad que supone su ambiente. Los balnearios están enclavados en los mejores parajes con una arboleda que nos maravilla y de la que emana salud y verdor, un descanso para la retina de los ojos.
Pues bien, la Administración del Estado, a través del IIMSERSO y dentro de su política de envejecimiento activo, promueve un Programa de Termalismo Social destinado a personas mayores que garantice un envejecimiento saludable. El programa se ha desarrollado, con carácter interrumpido, desde 1989, con un notable éxito y un elevado índice de satisfacción de los usuarios, ya que el tratamiento termal actúa de forma preventiva, curativa y rehabilitadora de cronicismos y enfermedades invalidantes, contribuyendo a mejorar la calidad de vida.
Hacia el mes de Mayo, enviamos una solicitud para unos balnearios situados en la provincia de Gerona, concretamente en las poblaciones de Caldes de Malavella y Sant Hilari de Sacalm, que nos fueron denegadas, por falta de vacantes. A cambio nos ofrecieron una alternativa en la provincia de Valencia y de Cáceres. Al final nos decidimos por el de Hervideros de Cofrentes en Valencia y cerramos el periodo de estancia de 12 días 11 noches a partir del 26 de Septiembre.
Con un estilo arquitectónico modernista posee manantiales de aguas medicinales y está situado a unos 4 kilómetros del pueblo de Cofrentes, en la comarca del Valle de Ayora, y a 100 kilómetros de la ciudad de Valencia. Las aguas fueron declaradas de Utilidad Pública por Real Orden del 15 de noviembre de 1902. Recibe el nombre de Hervideros por el burbujeo continuo de las aguas del manantial, debido a sus emanaciones sulfurosas que siempre impidieron que las aves se acercaran a beber, ya que el gas que había a ras de suelo las privaba de oxígeno para respirar.
Su equipamiento y diseño permiten efectuar las curas termales más completas en diversas especialidades como reumatología, aparato respiratorio y circulatorio y sistema nerviosos, que completan los tradicionales tratamientos del aparato digestivo derivados de las aguas mineromedicinales que brotan de su manantial. Éstas contienen gases y minerales en disolución lo que las clasifica como aguas bicarbonatadas-mixtas-sulfatado-Magnésicas-Ferruginosas-Carbónicas.
El Centro Termal se divide en dos plantas: planta baja que corresponde a la Zona Húmeda (tratamientos en base al agua también llamados técnicas hidrotermales) y el primer piso que corresponde a la Zona Seca (tratamientos que no utilizan el agua también llamados técnicas complementarias).
El hotel de ***, data de principios del S. XX. Tiene una capacidad de hasta 480 camas. Las habitaciones se reparten por todo el complejo, como si de un pequeño pueblo se tratase. El edificio principal se sitúa justo encima del manantial que da nombre al Balneario: Hervideros de Cofrentes. El resto del alojamiento está distribuido en pequeñas casitas repartidas por el resto del complejo
Habíamos pasado unos días en Banyeras del Penedes, disfrutando de Zoe nuestra primera nieta que entonces tenia poco mas de 5 meses de edad. El mismo día 26 madrugamos con la intención de recorrer los 493Km que nos separaban del balneario y no llegar muy tarde a la recepción que estaba prevista a partir de las 12 horas. El viaje transcurrió con total tranquilidad y hacia las 13,15 horas nos registrabamos en el hotel, nos daban unas instrucciones básicas y la llave de la habitación 208 situada en el edificio principal. Tras sacar la ropa de la maleta nos dirigimos hacia el comedor situado en un edificio frente al hotel donde tuvimos que pedir que para los dias sucesivos deseábamos utilizar el turno de comida de las 14 horas y a las 21 horas para la cena(Hay cuatro turnos posibles ). El comedor es una instalación moderna y el servicio funciona como Auto servicio. La comida …. Regular. Tomamos ensalada, macarrones, gazpacho, berenjena rellena y yogures. Mientras esperábamos para entrar al comedor en nuestro turno nos encontramos con unos amigos de Madrid (José Mª y Loli) con los que pasamos momentos muy agradables durante nuestra estancia en el balneario.
Balneario, como la etimología aclara, viene del latín “balnearuis”, relativo a los baños. El balneario tiene unas raíces muy antiguas, ya lo usaban los griegos, romanos y árabes.
Es a partir de más o menos 1850, la hidrología médica hizo grandes avances y es cuando empiezan a construirse los suntuosos balnearios que hoy vemos, algunos ya cerrados y otros en funcionamiento. El uso de los balnearios fue todo un acontecimiento social, adquirieron renombre sus instalaciones.
El Balneario hay considerarlo como un estímulo para la salud bien sea por la clásica medicación hidrológica o por la tranquilidad que supone su ambiente. Los balnearios están enclavados en los mejores parajes con una arboleda que nos maravilla y de la que emana salud y verdor, un descanso para la retina de los ojos.
Pues bien, la Administración del Estado, a través del IIMSERSO y dentro de su política de envejecimiento activo, promueve un Programa de Termalismo Social destinado a personas mayores que garantice un envejecimiento saludable. El programa se ha desarrollado, con carácter interrumpido, desde 1989, con un notable éxito y un elevado índice de satisfacción de los usuarios, ya que el tratamiento termal actúa de forma preventiva, curativa y rehabilitadora de cronicismos y enfermedades invalidantes, contribuyendo a mejorar la calidad de vida.
Hacia el mes de Mayo, enviamos una solicitud para unos balnearios situados en la provincia de Gerona, concretamente en las poblaciones de Caldes de Malavella y Sant Hilari de Sacalm, que nos fueron denegadas, por falta de vacantes. A cambio nos ofrecieron una alternativa en la provincia de Valencia y de Cáceres. Al final nos decidimos por el de Hervideros de Cofrentes en Valencia y cerramos el periodo de estancia de 12 días 11 noches a partir del 26 de Septiembre.
Con un estilo arquitectónico modernista posee manantiales de aguas medicinales y está situado a unos 4 kilómetros del pueblo de Cofrentes, en la comarca del Valle de Ayora, y a 100 kilómetros de la ciudad de Valencia. Las aguas fueron declaradas de Utilidad Pública por Real Orden del 15 de noviembre de 1902. Recibe el nombre de Hervideros por el burbujeo continuo de las aguas del manantial, debido a sus emanaciones sulfurosas que siempre impidieron que las aves se acercaran a beber, ya que el gas que había a ras de suelo las privaba de oxígeno para respirar.
Su equipamiento y diseño permiten efectuar las curas termales más completas en diversas especialidades como reumatología, aparato respiratorio y circulatorio y sistema nerviosos, que completan los tradicionales tratamientos del aparato digestivo derivados de las aguas mineromedicinales que brotan de su manantial. Éstas contienen gases y minerales en disolución lo que las clasifica como aguas bicarbonatadas-mixtas-sulfatado-Magnésicas-Ferruginosas-Carbónicas.
El Centro Termal se divide en dos plantas: planta baja que corresponde a la Zona Húmeda (tratamientos en base al agua también llamados técnicas hidrotermales) y el primer piso que corresponde a la Zona Seca (tratamientos que no utilizan el agua también llamados técnicas complementarias).
El hotel de ***, data de principios del S. XX. Tiene una capacidad de hasta 480 camas. Las habitaciones se reparten por todo el complejo, como si de un pequeño pueblo se tratase. El edificio principal se sitúa justo encima del manantial que da nombre al Balneario: Hervideros de Cofrentes. El resto del alojamiento está distribuido en pequeñas casitas repartidas por el resto del complejo
Habíamos pasado unos días en Banyeras del Penedes, disfrutando de Zoe nuestra primera nieta que entonces tenia poco mas de 5 meses de edad. El mismo día 26 madrugamos con la intención de recorrer los 493Km que nos separaban del balneario y no llegar muy tarde a la recepción que estaba prevista a partir de las 12 horas. El viaje transcurrió con total tranquilidad y hacia las 13,15 horas nos registrabamos en el hotel, nos daban unas instrucciones básicas y la llave de la habitación 208 situada en el edificio principal. Tras sacar la ropa de la maleta nos dirigimos hacia el comedor situado en un edificio frente al hotel donde tuvimos que pedir que para los dias sucesivos deseábamos utilizar el turno de comida de las 14 horas y a las 21 horas para la cena(Hay cuatro turnos posibles ). El comedor es una instalación moderna y el servicio funciona como Auto servicio. La comida …. Regular. Tomamos ensalada, macarrones, gazpacho, berenjena rellena y yogures. Mientras esperábamos para entrar al comedor en nuestro turno nos encontramos con unos amigos de Madrid (José Mª y Loli) con los que pasamos momentos muy agradables durante nuestra estancia en el balneario.